¿El “brain rot” está afectando tu creatividad? Cómo rescatar la originalidad en la era del algoritmo
En nuestra sesión de Win the Day, pusimos sobre la mesa un tema que nos está carcomiendo (literalmente): el "brain rot" o el deterioro cognitivo causado por el consumo excesivo de contenido basura en redes sociales (Para ser más exactos).
Como creativos y estrategas, nos enfrentamos a un dilema constante: ¿Estamos creando contenido de valor real o simplemente estamos alimentando a la "máquina" con lo mismo que ya hemos visto una y otra vez?
Aquí te resumimos los puntos clave para limpiar tu mente y recuperar esa chispa creativa.
1. El algoritmo vs. la voz interior
¿Alguna vez has empezado a confundir las sugerencias de tu feed con tus propios deseos e ideas? El artículo que discutimos lo resume perfectamente, “empezamos a confundir el algoritmo con nuestra voz interior”.
En mercadeo, esto es peligrosísimo. Caemos en el error de copiar y pegar estrategias porque "están de moda", perdiendo la identidad de marca en el proceso. Las tendencias deben ser una herramienta, no nuestra única fuente de inspiración.
2. Primero creo luego consumo
Parece obvio, pero ¿Cuántos de nosotros abrimos Pinterest o TikTok apenas recibimos un brief?
El sesgo creativo: Al buscar referencias demasiado pronto, nos condicionamos a lo que otros ya hicieron.
El reto: Intenta idear desde la propia experiencia y "aburrimiento" antes de meterte al ruido digital. Salir de la zona de confort es donde nacen las ideas más potentes.
3. Menos "mental junk food", más inspiración profunda
El formato corto ha triturado nuestra capacidad de atención, esto no es nuevo. Hace años lo veníamos hablando en el cine, una secuencia no podía durar más de unos cuantos minutos sin perder al espectador. Hoy, 3 minutos parece una eternidad.
¿Nuestra idea? Retarnos a prestar atención.
Leer contenido "largo": Libros, artículos a profundidad, incluso podcast de más de 30 minutos son un comienzo.
Referentes clásicos: Mirar anuncios de hace 20 o 30 años. No para copiarlos, sino para entender estructuras narrativas que no dependían de un hook de 1.5 segundos.
4. El valor de lo genuino (y el peligro del ctrl-c y ctrl-v)
La originalidad en la comunicación publicitaria es un músculo que hay que defender, incluso ante los clientes. Es más fácil vender algo que ya "pegó", pero el valor real (y el orgullo profesional) viene de proponer algo auténtico.
¿Qué sigue para nosotros?
Menos es más. Para los próximos meses, nuestro reto es enfocaremos en:
Calidad sobre cantidad: Reduciremos el volumen de posts para concentrarnos en piezas que realmente resuelvan objetivos de marca.
Contenido colaborativo: Fomentar conversaciones reales y lluvia de ideas entre nosotros antes de acudir al buscador.
¿Y para vos y tu equipo?
¿Sentís que el algoritmo está dictando tus ideas o todavía escuchás tu voz interior? ¡Contanos en linkedin cómo luchás contra el brain rot creativo!
Leé vos también el artículo que motivó esta conversación aquí