"Tú no eres el usuario": De principio UX a la claridad en la comunicación
Una conversación estratégica de equipo nos recordó un principio de diseño fundamental sobre la experiencia de usuario: ¡No somos el usuario!
Este concepto, extraído de una clase de creatividad e investigación basada en el artículo de Raluca Budiu “You Are Not the User: The False-Consensus Effect“, se centra en crear pensando siempre en el usuario final, y no en nosotros, el grupo de “expertos“.
Uno de los mayores obstáculos en el trabajo en equipo y la comunicación es el efecto del falso consenso. Este principio nos impulsa a ir más allá de nuestra propia burbuja para garantizar que nuestro mensaje —o diseño— sea efectivo para la audiencia real.
Nos gustaría destacar tres puntos clave sobre cómo aplicar esta mentalidad:
1. La Trampa del Auto-Usuario
Cuando creamos algo solo para nosotros podemos darnos el lujo de utilizar un “lenguaje secreto” y evitar “obviedades“ y explicaciones. Pero la mayor parte de nuestro trabajo está destinado a "los otros". Estos usuarios son fundamentalmente diferentes a nosotros: tienen contextos, experiencias, objetivos y modelos mentales distintos.
A nivel internos, en los equipo el falso consenso lleva a asumir que el compañero tiene toda la información o que un mensaje es suficiente. La consecuencia es la sobrecarga y la frustración por la falta de claridad.
2. Tener claro para quién estoy creando
Al diseñar o comunicar, fallamos si no consideramos la perspectiva del otro, ya sea un cliente o un compañero.
La única forma de juzgar la calidad y claridad de un mensaje es probar con usuarios reales (no con colegas). Debemos crear sistemas adecuados para aquellos que realmente los usarán, no para que nos gusten a nosotros.
El plunto clave es no buscar validación, sino solo investigar. La validación llegará después de un trabajo de investigación bien hecho.
3. Repensar el canal para el usuario correcto
Esta mentalidad nos obliga a adecuar el contenido para que resuene con el contexto de la audiencia. No solo se trata de desarrollar sitios web que funcionen o de campañas llamativas, sino también trabajar con plataformas donde ya nuestra audiencia navega y espera vernos.
Si realizamos una campaña para jóvenes de 15-18 años nuestro canal principal probablemente no será LinkedIn ¿Por qué? Porque para el usuario no tendría sentido, por más que nosotros como “expertos“ lo usemos diariamente.
La clave: Ponerse en el lugar de los “otros”
No basta con tener la idea; se necesita la mentalidad de apertura al intercambio, conocer al "otro" (el usuario, el colega, el cliente) y evaluar la actitud del "nosotros". Solo así lograremos que nuestra comunicación sea intencional, eficiente y, sobre todo, clara.